En IIVO nos gusta acompañar proyectos que nacen desde una idea personal, una mirada técnica y muchas ganas de crear vinos con identidad. Uno de esos casos es el de Patricia Rodríguez Jaure, ingeniera agrónoma y enóloga, creadora de Atypical Vino, un proyecto personal de vinos de autor que comenzó hace poco más de dos años y que ha encontrado en IIVO un espacio para vinificar, experimentar y desarrollar pequeñas producciones con alto cuidado técnico.
Además de su proyecto personal, Patricia también trabaja en Atípica La Asesoría, donde acompaña a distintos productores del Valle del Maule en la elaboración de sus vinos.
El origen de Atypical Vino
Patricia cuenta que su proyecto comenzó cuando decidió comprar uva por primera vez: un Cariñán de Melozal, que luego vinificó en IIVO en ánforas de cocciopesto. De ese proceso nació su primer vino, llamado Visto Raro.
Ese inicio marcó el camino de Atypical Vino: vinos de baja intervención, elaborados en pequeños volúmenes, con una mirada personal y un fuerte vínculo con el territorio.
Vinos de autor con sello propio
Hoy, Patricia desarrolla distintas etiquetas bajo Atypical Vino. Entre ellas se encuentran:
- Visto Raro, un Cariñán nacido desde uvas de Melozal.
- Buena Racha, una mezcla tinta elaborada con Syrah, Malbec, Petit Verdot y Cabernet Franc.
- Lakiman, un Cinsault del Valle del Maule.
El hilo conductor de sus vinos es claro: son vinos frutales, con poca madera, baja intervención, una mirada orgánica y una identidad marcada por el trabajo de una mujer enóloga detrás del proyecto.
IIVO como espacio para pequeños productores
Uno de los puntos que destaca Patricia es que en IIVO se dan las condiciones necesarias para elaborar vinos de alta calidad en volúmenes pequeños. Esto es especialmente importante para proyectos de autor, donde cada decisión del proceso importa: desde la selección de la uva hasta la fermentación, la guarda y el resultado final.
En sus palabras, elaborar vino permite disfrutar cada etapa: cosechar, seleccionar, vinificar, degustar la fermentación, descubrir la evolución del vino y participar en los distintos pasos de la producción.
Esa es precisamente una de las fortalezas de IIVO: entregar infraestructura, acompañamiento técnico y espacios especializados para que pequeños productores, emprendedores y enólogos puedan transformar sus ideas en vinos reales.
Un proyecto conectado con el Valle del Maule
Atypical Vino pertenece al Valle del Maule, donde Patricia trabaja con pequeños productores y participa activamente desde el manejo de la uva en el viñedo. Ese vínculo le permite conocer de cerca la materia prima, recorrer distintas zonas del valle y construir una visión clara del tipo de vino que quiere elaborar.
Muchos de los productores con los que trabaja utilizan muy pocos insumos, lo que permite desarrollar vinos naturalmente más orgánicos, amigables con el medio ambiente y pensados también para consumidores que buscan propuestas más conscientes.
Etiquetas que cuentan historias
Otro elemento distintivo de Atypical Vino es el trabajo visual de sus etiquetas. Patricia ha desarrollado sus diseños junto al artista Stanley Al Límite, quien trabaja el collage digital interviniendo grandes obras y transformándolas en piezas con identidad propia.
Cada etiqueta tiene una historia. Visto Raro muestra un personaje intervenido, con tatuajes, piercings y detalles inesperados. Buena Racha habla de suerte, juego y oportunidad. Lakiman presenta un personaje enfrentado al riesgo, pero siempre con una historia detrás.
En lugar de usar la contraetiqueta solo para notas de cata, Patricia prefiere abrir una puerta narrativa: pequeñas frases, referencias y símbolos que invitan a las personas a interpretar, recordar canciones y disfrutar el vino desde otro lugar.
Vino, suerte y momentos compartidos
Para Patricia, el vino también tiene que ver con agradecer, disfrutar el trabajo y reconocer las oportunidades. La idea de la “buena racha” aparece como una forma de mirar el camino emprendedor: buscar oportunidades, avanzar pese a las dificultades y compartir vinos que acompañen momentos especiales.
Sus vinos están pensados para disfrutarse en compañía, generar recuerdos y formar parte de experiencias memorables.
El camino del emprendedor en vino
La entrevista también deja una reflexión importante: emprender en vino no es fácil. El camino tiene desafíos, obstáculos y aprendizajes, especialmente durante los primeros años. Sin embargo, Patricia destaca que participar en ferias, recibir comentarios de sommeliers y ver cómo sus vinos son bien evaluados por el público ha sido una señal positiva para seguir creciendo.
Hoy su objetivo es ampliar su portafolio y fortalecer la comercialización de Atypical Vino, combinando su experiencia como asesora enológica con su proyecto personal de vinos de autor.
IIVO y los vinos con identidad
La historia de Patricia Rodríguez y Atypical Vino representa muy bien el propósito de IIVO: ser un lugar donde las ideas pueden transformarse en vinos concretos, con apoyo técnico, infraestructura profesional y libertad para experimentar.
En IIVO, cada productor puede vivir el proceso desde adentro, tomar decisiones, probar, ajustar y crear vinos que expresen una identidad propia.
Si tienes una idea, una uva o un proyecto de vino de autor, en IIVO puedes encontrar el espacio para desarrollarlo.
Cada botella cuenta una historia. La próxima puede ser la tuya.


