La prensa regional destacó la inauguración de IIVO, Incubadora de Innovación para el Vino y la Oliva, como un hito para emprendedores, pequeños productores, microagricultores y amantes del mundo vitivinícola y oleícola.
Ubicado en Ruta 90 km 72,3, Marchigüe, en el corazón del Valle de Colchagua, IIVO nació con una misión clara: acercar tecnología, infraestructura y conocimiento técnico a quienes buscan crear productos con mayor calidad, identidad y diferenciación.
Un centro pensado para productores que quieren ir más lejos
La noticia publicada por medios regionales presentó a IIVO como un espacio enfocado en apoyar a pequeños productores que muchas veces no cuentan con instalaciones propias, laboratorio o equipamiento especializado para desarrollar vinos y aceites de oliva.
Ese sigue siendo uno de los principales valores de IIVO: permitir que una idea, una cosecha o una materia prima puedan transformarse en un producto real, con apoyo profesional en cada etapa del proceso.
Tecnología para vino y aceite de oliva
Entre los servicios destacados se encuentran las bodegas de microvinificación, equipadas con cubas de cemento y tinajas de cocciopesto, pensadas para desarrollar vinos en baja escala, partidas especiales y ediciones con identidad propia.
Además, IIVO cuenta con equipos de microalmazara, que permiten producir aceite de oliva a baja escala, una solución especialmente valiosa para pequeños productores, proyectos de investigación y personas que buscan transformar sus olivas en un aceite de calidad.
Laboratorio, evaluación sensorial y transferencia tecnológica
La nota también resaltó el rol del laboratorio y los servicios técnicos de IIVO. Entre ellos se mencionan análisis para vino y oliva, evaluación sensorial con panel entrenado, transferencia tecnológica, capacitaciones y equipamiento de laboratorio orientado al control de calidad.
Esta combinación permite que IIVO no sea solo un lugar de producción, sino un centro donde el conocimiento técnico acompaña el desarrollo de nuevos productos.
La Experiencia IIVO
Otro punto destacado fue la Experiencia IIVO, una invitación a vivir el proceso completo de elaboración de vino y aceite de oliva. Esta línea conecta con personas, familias, empresas y amantes del vino que quieren aprender, participar y crear un producto propio.
En IIVO, cada proyecto puede transformarse en una historia: desde la uva o la oliva hasta la botella final.
Una oportunidad para crear productos con identidad
El valor de IIVO está en abrir oportunidades para quienes quieren desarrollar productos únicos y más competitivos, sin necesidad de contar con una gran infraestructura propia.
Hoy, IIVO sigue impulsando esa visión: acompañar a productores, emprendedores, enólogos, empresas y personas que quieren crear vinos y aceites de oliva con respaldo técnico, innovación y calidad.
Te invitamos a conocernos en Ruta 90 km 72,3, comuna de Marchigüe, Valle de Colchagua.


